y sólo el azar –o el cansancio– extinguió el fuego. Lo que siguió no fue el azar, es lo que sigue siempre, la lenta pesadilla del olvido y luego cierto desprecio por ese que fui yo y que amaba y también por el que soy ahora, el mismo que no sabe por qué amó. Sólo la carne se equivoca. “Sólo el azar” de Darío Jaramillo.
Autor: Jaramillo Agudelo, Darío
Precio: $82,000